domingo, 18 de junio de 2017

No queda nadie al otro lado del salón,
solo pueblan las paredes retratos ausentes
que van perdiendo el color
por el paso del tiempo.
Con las copa en la mano,
y aún con el traje de gala
hecho jirones,
repaso sus rostros.
Algunos me lanzan
una sonrisa nostálgica
desde más allá del mas
o del cielo.
Otros se han dado la vuelta
y -de espaldas- se alejan
por caminos de reminiscencia
en paisajes de leyenda.
No queda nadie,
y pintado está el salón
de luces y sombras
como pintada está la noche de luna.
No queda nadie
ni murmullo
ni música
ni juegos en la madrugada.
Solo historias y retratos
que pueblan el óxido
de la memoria.
Pero mañana será otro día,
mañana me cambiaré,
tenderé mis papeles al sol
y pondré otro disco.
Mañana, en el recibidor,
pintaré claroscuros velados
por el tono de las cosas sin nombre.

martes, 23 de mayo de 2017

¡Que alivio el cielo
y la brisa de levante
corriendo sobre mi piel!
Allí al fondo,
en algún rincón
entre el mar y la puesta de sol,
el hormigón dibuja
aristas y centros comerciales:
Las cuevas de nuestra civilización.
La atmósfera ya está
cargada de luces al entrar,
y la anónima música
programa los pasos,
la respiración, la vida.
Es el ritmo de las cosas,
del dinero que vuela
sobre el suelo pulido y reluciente
de la gran superficie.
No cantan los pájaros,
solo las cajas registradoras
con cada código de barras,
con cada cierre y apertura,
con cada céntimo que absorben .
No canta la guitarra
bajo la luna,
solo el último éxito,
solo el repetitivo ritmo comercial,
solo el impersonal sonido
de una mesa de mezclas
bajo un techo opaco.
Me asomo a los escaparates
como quien se asoma al precipicio
de la vida,
y solo veo reflejado
un ser que en realidad no es yo,
encerrado en un mundo de brillos,
caras sonrientes
y siluetas de vanidad,
un mundo que en realidad no existe.
Por eso...
¡Qué alivio la música bajo el cielo!

domingo, 7 de mayo de 2017

Quisiera no asomarme a esta ventana
que da un pozo,
quisiera asomarme a tus ojos,
y respirar tu aire,
vagar por la curva espacio temporal
de tus labios infinitos.
Quisiera sentir que en este mundo
de pantallas y cajeros automaticos
hay algo tan auténtico
como tu mirada acorralándome
en una habitación
con vistas a la vida.

martes, 2 de mayo de 2017

La noche va trepando por la enredadera
de tus cabellos,
y tú, nota perdida, música misteriosa,
llama que baila en la brisa,
vas envolviéndome en tus pupilas de miel.
Despacito, deteniendo el tiempo.

sábado, 8 de abril de 2017

   A veces, leyendo a Isabel Allende no solo nos sumergimos en ese mundo llamado América Latina, sino que también podemos vernos culturalmente reflejados en un espejo de realidades paralelas.

"Tantos años de tiranía no habían acabado con la oposición, algunos sindicatos funcionaban en la sombra, los partidos políticos habían sobrevivido fuera de la ley y los estudiantes no dejaban pasar un día sin manifestar su descontento. Aravena sostenía que las masas nunca habían determinado el curso de los acontecimientos en el país, sino un puñado de atrevidos dirigentes. La caída de la dictadura, pensaba él, se daría por un consenso de las élites, y el pueblo, acostumbrado a un sistema de caudillos, seguiría por el camino que le señalaran."

                                                                       Eva Luna (Isabel Allende)

lunes, 3 de abril de 2017

Me descuelgo del mar humano
para caer en otro,
blanco y pausado,
sin barreras al cielo.
La tarde inflama
este día que ya muere,
y el mar...
El mar muda mi aire, mi tiempo y mi ser.


viernes, 24 de febrero de 2017

El inglés

   "Yo a mi hija no la dejo ver los dibujos en español. Se ha hecho a la idea de que o en inglés o no no hay dibujos. Se tienen que acostumbrar desde pequeños·" -Decía una señora bien dispuesta la otra mañana en la radio.- El programa era un debate de Radio Nacional en el que se discutía sobre la importancia de los idiomas y de por qué a los españoles se nos dan tan mal otras lenguas.
   Tal vea sea cierto. España es un país al que le cuesta comunicarse en otras lenguas, o al menos en aquellos sitios donde solo se habla castellano. Posiblemente por ello creo que tenemos, cada vez más, una obsesión creciente por la lengua de Shakespeare, entendiendo que no hay más idiomas por aprender. Tengo la sensación de que estamos pasando del complejo a sumergirnos de lleno en una aculturización sin límite alguno. Me explico:
   Entiendo la importancia del inglés, por los motivos socioculturales, históricos y económicos que sean. Entiendo que las lenguas son herramientas de comunicación y que por ello la gente las aprende por un fin puramente práctico en la mayoría de los casos. Otra cosa es que lo comparta o que lo tenga que asumir sin cuestionarme nada ¿Y por qué? Pues porque las lenguas, a parte de herramientas de comunicación, son un elemento cultural, es decir, implican una manera de expresarse y por tanto de ver el mundo en la medida en la que te comunicas de una manera diferente con este. Y cuando pasamos de hablarlas a interiorizarlas al nivel en el que lo estamos haciendo, cabe preguntarnos si son algo más que una herramienta. 
   Los anglicismos, de la mano de un sistema económico y de una cultura muy concretas, se han colado en la vida del españolito medio y vienen para quedarse. Juegan un rol cultural en un país volcado culturalmente hacia mundo anglosajón como es el nuestro. Entiendo y comprendo que se importen palabras de otros idiomas, porque al fin y al cabo, las lenguas evolucionan en gran medida a base de intercambios entre ellas. Lo que me choca es esa facilidad con la que asumimos términos, expresiones y palabras que aparecen revestidas de un aurea de modernidad por el mero hecho de estar en inglés. Luego la traducción puede no parecernos tan cool, pero a nosotros nos suena mejor. Y es ahí a donde voy: ¿por qué estamos llegando al punto en el que el castellano nos suena de alguna menera "viejo"? ¿Por qué no saber inglés es de"catetos"?
   Hay quien ve todo esto "natural", como si el darwinismo cultural de la globalización fuera algo que tenemos que asumir sin más porque se impone lo práctico, el venderse, el comercio, lo técnico. Pero lo cierto es que nuestras sociedades van hacia un proceso de homogeneización imparable, hacia una cultura global de la mano del inglés y de un capital sin fronteras que amenazan algo que creo que es muy importante: la diversidad cultural y la misma capacidad de entendernos siendo diversos y no viendo el mundo bajo un único prisma cultural.

martes, 31 de enero de 2017

sábado, 14 de enero de 2017

Retrato de Callao a media tarde.

Salgo del río humano que es la boca del metro. Las escaleras mecánicas escupen una multitud anónima a la superficie, a ese mundo lleno de personas pero deshumanizado al mismo tiempo, ese mundo  que respira por las pantallas y los escaparates. Un gran anuncio con vídeos y luces llamativas invita a adquirir el último móvil de Samsung. En el centro de la plaza, la muchedumbre se agolpa en torno a una caravana promocional que da a conocer un reality show. Este consiste en una habitación cerrada donde dos personas se acuestan y se conocen en treinta minutos. Por lo visto, es suficiente. Aquí todo es rápido, virtual y fugaz. Cómodo, dicen. Global, predican. Tal vez por ello, muchos se apresuraban a capturar el momento con sus móviles, a entrar y salir de las tiendas, a compartir un estado. Porque la realidad es que la humanidad se muere por las esquinas, entre Gran Vía y Preciados.

domingo, 1 de enero de 2017

2016 ha sido un año extraño. Lleno de cambios, de personas nuevas que se han ido cruzando por mi vida y de otras que se han ido alejando, de experiencias y de momentos que mejores o peores ya forman parte de mi historia personal. 2017 será un año completamente diferente en el que pueden pasar muchas cosas que en gran medida dependen de mí, y que determinarán el curso de mi vida en mayor o menor medida. Así  que, toca jugar bien las cartas.
Entre tanto, puedo decir también que 2016 ha sido un buen año en lecturas. Como hice ya el anterior, ahí van todos los libros que cayeron a lo largo de este año: 

- La Catedral del Mar. Idelfonso Falcones. Novela.
- Cabaret Biarritz. José C. Valdés. Novela.
- La vigilante del Louvre. Sara Siscar. Novela.
- Bel Ami. Guy de Maupassant. Novela.
- La sonrisa etrusca. Jose Luís Sampedro. Novela.
- Lusitania. El hundimiento que cambió el rumbo de la historia. Erik Larson. Crónica, ensayo.
- Cuentos. Edgar Alan Poe. Antología de relatos.
- Carta blanca. Lorenzo Silva. Novela.
- Le petit chevaux de Tarquinia. Margarite Duras. Novela.
- Música para feos. Lorenzo Silva. Novela.

Espero incrementar el número para el año que viene :)