jueves, 11 de febrero de 2016

Noche en Ciudad Rodrigo

Esta noche ha florecido
una rosa de infamias
al pie de la muralla.
Esta noche la hermana bastarda
de Virtudes riega el jardín maldito
con el espíritu del vino,
las sombras bailan
en las curvas de la vida
y el carnaval tiene una prorroga
en el sueño despierto.
La filarmónica del subconsciente
ha traicionado a Virtudes,
abandonada ya al beso
de la bruma escarlata.
Su reflejo ebrio
danza en la piedra,
la madrugada
ya herida de muerte
es una hoguera alimentada
por la locura,
y ella...
Ella es una curva de abismos,
una controversia estadística,
una luna creciente desafiando
a la aurora.
Mágica, soberbia, mítica;
Virtudes recoge
el testigo de la rosa.

jueves, 4 de febrero de 2016

¿Qué apagó la llama
que prendía la noche
en tu piel?
Tus miradas, huidizas
quedaron en esencias fugaces,
diseminadas a orillas del Tormes,
como en una patente sin nombre.
La escucha quebró
el canto dormido
en este invierno
con careta de primavera.
Y la tarde no rompe
tu recuerdo
ni se esconde el horizonte
tras la niebla.
Porque aquí solo queda allí,
en las posibilidades infinitas
de los trazos del camino machadiano
que voy a dibujar.

sábado, 23 de enero de 2016

domingo, 10 de enero de 2016

Rebajas.

   Allí había de todo; de todo menos unos simples pantalones marrones, que era lo que buscaba. Desistí y finalmente me compré una mochila que estaba de oferta y que no me venía mal. Luego comencé a hacer cola. Para pagar. Solo había un cajero para atender a todo el mundo. Se ve que al ser rebajas, el efecto estético de la cola quedaba bien e invitaba al consumidor.
   Entre la gente que hacía cola abundaba la charla banal y/o los que se sumergían en el mundo que les ofrecía su teléfono móvil. Probablemente sea un prejuicio, pero es que muchos tenían una expresión estúpida en la cara. Quizás solo fuera el momento, pero es que la estupidez humana se suele acrecentar en esos lugares (franquicias que venden ropa) y en esas circunstancias (rebajas de todo género) Es más, probablemente yo también tendría cara de estúpido, pero es que el entorno contribuía a avinagrarme las facciones. Y más cuando te intentan marcar el ritmo de consumo con esa "música", cual discoteca de mal gusto. Publicistas.
   Finalmente pagué y salí, aliviado; al mundo real. Donde el habitual ruido de coches, personas y pájaros me hicieron volver en mí y aplacar mis ansias destructivas.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Otro año...

Este año me gustaría despedirme de una manera peculiar: Con todos los libros que han caído a lo largo de 2015. Así que ¡ahí va la lista!

- El mundo de Sofía, de Jostein Garrder. Ensayo, novela.
- El enigma de la casa Aranda, de Jerónimo Tristante. Novela.
- Danza de dragones, de George R.R. Martin. Novela.
- La flaqueza del bolchevique, de Lorenzo Silva. Novela.
- Cielos de barro, de Dulce Chacón. Novela.
- Riña de gatos. Madrid, 1936; de Eduardo Mendoza. Novela.
- La tercera república. Construyamos la sociedad de futuro que necesita España; de Alberto Garzón Espinosa. Ensayo.
- Los tres mosqueteros, de Alexandre Dumas. Novela.

Sinceramente, me parece poca cosa; así que como propósito de año nuevo me pongo el de superar (y al ser posible con una notable diferencia), esa marca de ocho obras. E incluso el de hacer una lista de todas las pelis que haya visto. 

Dicho, esto, espero que los que andéis por aquí tengáis un 2016 lleno de buenas lecturas =)


jueves, 3 de diciembre de 2015

MÚSICA, con mayúsculas. IV

   Pocos tienen la capacidad de encogerme tanto el corazón tanto como el grupo gallego Luar Na Lubre. Desde ese rincón llamado Galicia, uno de los que para mí son uno de los mejores grupos del panorama de la música folk. Sirva como ejemplo esta canción inspirada en un poema de Federico García Lorca.


 


Chove en Santiago
meu doce amor
camelia branca do ar
brila entebrecida ao sol.

Chove en Santiago
na noite escura.
Herbas de prata e sono
cobren a valeira lúa.

Olla a choiva pola rúa
laio de pedra e cristal.
Olla no vento esvaido
soma e cinza do teu mar.

Soma e cinza do teu mar
Santiago, lonxe do sol;
agoa da mañan anterga
trema no meu corazón.

jueves, 26 de noviembre de 2015

En un rincon de Castilla.


 
En cada muro, la piedra
tenía marcada las cicatrices de los siglos.
En cada esquina había
una sombra del pasado
que acompañaba
mis pasos forasteros.
Allí la esencia de las cosas
casi podía bailar
conmigo al compás
de un extraño silencio.
Castilla envuelta
en su inmensidad
dibuja horizontes infinitos,
juega a alargar sus amaneceres
y atardeceres lánguidos
en la soledad de sus campos.
La ausencia es un encuentro
en esta tierra que huele
a otro tiempo.