jueves, 13 de septiembre de 2018

¿Qué tiene esta lluvia de septiembre
que barre recuerdos de papel viejo
por las esquinas de esta Granada
que perdí en el mar?
Las aceras mojadas reflejan el cielo plomo,
el aire de la Sierra que cuelga de la Alhambra,
otro tiempo,
más resbaladizo,
más inquieto.
El otoño ceniciento me envuelve
en este arco de reminiscencias
que mojan la tarde y los años
en callejas de portales vencidos de sueño...


jueves, 30 de agosto de 2018

Antigua diosa mediterránea
que ahora vagas, errante casi,
por este mundo envenenado de ruido,
por esta tierra asfaltada de grasa.
¿Qué ocurrió con aquellos
que te veneraban a ti y a la vida
en santuarios y templos
con el perfume del mar?
Abre tus ojos de piedra
y mira al cielo
donde bailan aún
la luna y el sol.
Allí estaré yo, contigo
resbalando hacia la vida
al ocaso y al alba,
de tu mano.

miércoles, 25 de julio de 2018

La frontera invisible

No duermo yo
ni duerme este puerto
de barcos errantes
y maletas varadas
en el sopor matutino.
La música de los equipajes,
de las carreras para el embarque
o de los niños esperando al mar,
flotan en las luces azules de las oficinas.
Luego todos se van.
Y otros vienen.
Y continua, así, este ciclo de trasiegos en esta invisible frontera,
invisible línea a la ciudad,
invisible trazo en el mar.

domingo, 3 de junio de 2018

¿Cuantas madrugadas
no habré tropezado con otros ojos,
antes de retirar los míos torpemente
tras una botella de cerveza?
¿Quienes seriáis vosotras,
musas del sopor nocturno
que naufragasteis en mi poco arrojo
entre la música y la multitud?
Llamadme loco,
pero por encima de vuestro pelo o vuestra talla
siempre me fijé más en vuestras narices.
Si, eso y que nunca supe ligar en bares
no ayudaba.
Flotabais en la noche
como controversias espacio-temporales,
eráis remolinos lejanos
de sonrisas y melenas sin recoger,
volabais como soplos libres
por los bares abarrotados.
Y yo...
Yo solo acertaba a imaginaros
permaneciendo como ajeno espectador
tras el telón de ruido
que siempre desgarra mis palabras.
No me quedaba sino dejar
que desaparecierais en la noche,
y echar palas de tierra
sobre las arenas de la pista.
Siempre os quedabais ahí,
como pequeños abismos de curiosidad.

martes, 29 de mayo de 2018



¿Quién serías tú, Umm al-Kiram?
Hija de rey, poetisa sepultada de tiempo...
Sueña este rojo atardecer de al-Mariyat
con tu fantasma danzando
entre las ruinas de palacio,
donde solo quedan tus versos
revoloteando como luciérnagas
por la oscuridad de los siglos.
¿Cuantas lunas viste desde la Alcazaba,
qué poemas abrazarían tus noches
entre perfumes de azahar y aloe?
¿Quién eras tú, sombra ausente,
pasión errante en la corte?
Cuéntamelo aunque sea en voz bajita,
gritando un susurro que traspase
los mil años que nos separan
en esta medina sin memoria.
Cuéntame quien eras, princesa Umm al-Kiram...
Cuéntame esa historia .

jueves, 10 de mayo de 2018

En esta estación no quiere pasar el tiempo.
Ya no hay reloj que lo marque,
lo rompieron a pedradas,
ni trenes que paren,
solo pasan.

Esta pequeña estación no tiene viajeros
en sus andenes llenos de cristales rotos
y hierbas que van rompiendo
la memoria acumulada entre las losas.

Olvidada por todos, hasta en el pueblo,
aguarda en su ruinosa dignidad
las excavadoras sin domesticar
por eso que llaman progreso.

Esta pequeña estación es un silencio fósil
ahogado en su sala de espera
ya tapiada con cemento,
muda de humanidad.

Aún tiene su nombre escrito,
ni eso le han podido quitar
los grafiteros que la pintaron
con alevosía y nocturnidad.


miércoles, 9 de mayo de 2018

Bienvenidos al mundo del mañana.
Este mundo es un barco a la deriva,
un mundo sin timonel
donde los flujos de incontrolado capital
marcan el ritmo
con monetarios espamos.

El mundo del mañana es hoy,
está siéndolo ya,
con silencios complices
y la hipnosis audiovisual
apagando cada pequeña hoguera.

Aquí no se puede volar,
solo se pueden tener comptencias,
los libros son audiolibros,
la música solo es un programa,
la poesía es ineficiente
y la noche no es
nada más que la prolongación cortocircuitada del día.

Bienvenidos
a las automática vida
a la eterna prisa
a la virtual humanidad.

Bienvenidos al mundo del mañana.