¡Que la vida es muy corta
para que la estéis jodiendo,
que miréis al final de vuestro túnel
y os quedéis con vuestra luz!
Aquí se venden promesas
envueltas en papel de regalo
y baratijas en forma
forma de bloques de cemento.
Aquí la palabra ablanda el
oído de los sordos
y los sueños no son nada más que niebla
suspendida en el vacío.
Vuestro rancio abolengo
cabalga por un callejón sin salida
al que se ciñen
vuestros valores de mierda.
Yo os invito
a no votaros,
a que os creáis lo estúpida
que es realmente vuestra sonrisa.
miércoles, 28 de octubre de 2015
lunes, 19 de octubre de 2015
Aún a riesgo de que parezca un lamento
escribo invocando un abrazo improvisado,
o de que me describan en cuatro lineas
sin guardar la ropa.
La guardia continua en soledad
y hace la vista gorda
en una estación
por donde pasan trenes sin parada.
Una señal,
aunque sea solo un amago de brisa
que traiga el despertar
de lo que era otra vida.
escribo invocando un abrazo improvisado,
o de que me describan en cuatro lineas
sin guardar la ropa.
La guardia continua en soledad
y hace la vista gorda
en una estación
por donde pasan trenes sin parada.
Una señal,
aunque sea solo un amago de brisa
que traiga el despertar
de lo que era otra vida.
sábado, 10 de octubre de 2015
Desajuste
Hablando de desfase,
del desfase de esperar
un cruce de circunstancias en tu boca,
del de tus piernas formando
una escalera al cielo,
de tu sonrisa bifurcando
la razón.
Y dejar que tu pulso acelere
un estallido en las sombras...
Pero un momento,
me he perdido.
Volvamos al principio.
del desfase de esperar
un cruce de circunstancias en tu boca,
del de tus piernas formando
una escalera al cielo,
de tu sonrisa bifurcando
la razón.
Y dejar que tu pulso acelere
un estallido en las sombras...
Pero un momento,
me he perdido.
Volvamos al principio.
jueves, 24 de septiembre de 2015
En la estación de Chamartín.
Una lusófona despistada se acerca al guardia de la consigna para preguntarle como va la cosa.
- No la entiendo ni torta, señora -alcanza a decir el castizo securata.
La lusófona, despistada ante la elocuencia de su interlocutor, se marcha diciendo:
- Muito obrigada, muy amable...
Espero que al menos el señor entendiera eso...
lunes, 21 de septiembre de 2015
Una vez más...
El amanecer empieza a dibujar
una tierra que ya queda atrás...
Mis circunstancias y yo,
facturadas en turista,
vuelan ya hacia Castilla
empujadas por un suspiro
del viento de poniente.
Atrás queda, taciturna,
la ciudad de las palmeras;
y el horizonte se abre
al camino del tren.
una tierra que ya queda atrás...
Mis circunstancias y yo,
facturadas en turista,
vuelan ya hacia Castilla
empujadas por un suspiro
del viento de poniente.
Atrás queda, taciturna,
la ciudad de las palmeras;
y el horizonte se abre
al camino del tren.
miércoles, 9 de septiembre de 2015
En la sala de espera.
No se quien es él/la que se encarga de "amenizar" la sala de espera del dentista, pero desde luego no hace mucho por procurarme algo interesante mientras espero que el dentista cumplimente su revisión anual con un "todo está bien". En la salita de este viejo edificio hay una mesa en el centro llena de revistas del corazón apiladas anárquicamente. En la televisión siempre hay alguna tertulia de las de telecinco, o derivadas. La atmósfera de la salita, enfocada por lo visto a señoras a las que inquietan estos menesteres, invita a la banalidad y al marujeo. Confieso que a veces me entran ganas de coger revistas y plasma y tirarlos por la casi siempre abierta ventana que da a la calle. Suerte que el libro que suelo llevarme me disuade de hacerlo y consigue enredarme entre palabras más propensas a transmitir algo más interesante. No obstante, si hay por aquí algún encargado de proveer a las salas de espera de material lúdico, le invito a que reconsidere su contenido.
lunes, 31 de agosto de 2015
La danza.
El día que descienda
por los peldaños bajo el mármol reluciente
y entre las paredes de cal,
podré decir que bailé con cada pálpito,
que retuve cada instante
mientras Chronos esculpía
los días y las noches.
Ese día evocaré el sol de poniente
y una playa sin nombre
en un lejano hueco de reminiscencias.
Ese día.
Porque la danza continua...
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