Cuando entré al aula 14 no pude evitar recordar el primer día en aquella clase. Me vi a mi mismo en 2009, conociendo a los que poco después serían mis primeros amigos de la carrera, tomando apuntes con aquel profesor de historia antigua tan personaje, y sobre todo emocionado ante la perspectiva de un comienzo que parecía prometedor. No me arrepiento de haber elegido el camino que elegí en 2009. Estudiar historia ha sido una muy buena experiencia que espero que algún día me permita dedicarme profesionalmente aunque sea de manera indirecta a algo relacionado con la misma. Y eso pese a las malas experiencias que haya podido tener en la carrera, que viendolas en retrospectiva han sido incluso positivas. Hoy día, volvería a estudiar lo mismo y volvería a lanzarme a esa aventura. Si alguna duda había de que he estado estos últimos cinco años en mi lugar, me basta con recordar las palabras de otro gran profesor que casi sin querer nos dijo ese último día en el aula 14. A él, y a todos los que algo me han aportado, creo que debo dedicarles un espacio en la memoria, y sobre todo si algún día tengo que poner en práctica algo de lo que me enseñaron o simplemente evitar reproducir ciertas actitudes o métodos a la hora de trabajar con la historia que no me gustaron. Creo que no solo he aprendido de las experiencias positivas, también de las negativas. Y dicho esto me voy a leer y dormir =)
domingo, 13 de abril de 2014
miércoles, 26 de marzo de 2014
MÚSICA, con mayúsculas. II
Mike Olfield es quizás uno de los mejores compositores del siglo XX. Su música hace viajar a quien la escucha por escenarios de lo más variopintos, y desde luego, no deja indiderente. Este concierto de Tubular Bells II es de sus obras más conocidas, y merece escucharse entero y tranquilamente; mientras se lee o se descansa... Hay colores para todos los gustos, pero entre las obras de Mike Olfield suele haber de todo un poco, asi que es raro no encontrar algo que nos agrade de la mano de esos solos de guitarra tan característicos del músico. Asi que sin más... ¡El concierto
miércoles, 12 de marzo de 2014
Domingo dulce...
No olvidaré como aquella sonrisa colgaba de tus labios esa tarde fabricada para nosotros. La música acompañaba nuestros pasos, y nuestras miradas esquivas eran seguidas de alguna risa nerviosa. Y supo tan bien, cuando se rompió el cerco, sabías tan bien cuando te probé... Y eso que me repetí las normas de autocontrol un millón de veces antes de encontrar el marrón de tus ojos mirándome tras tus gafas cuando me saludaste. Pero era TAN difícil permanecer inmune a ti... Tan difícil esquivar un roce de tu brazo. Granada era un paseo de artistas, enjambres de guiris aprovechando cada rayo de sol, una guitarra y un clarinete rasgando la tarde, un bosque que hablaba de nuestro silencio... Y nosotros... Nosotros jugabamos al escondite con el futuro mientras nos besábamos.
sábado, 8 de marzo de 2014
Memorias/reflexiones de un viaje que acuden a mi mente a medianoche no se por qué.
A lo largo de aquel viaje camine sobre multitud de bordillos. Comenzó como una simple dirversión, como una manera de mi propio equilirbrio durante x tiempo. Y con esta soberana gilipollez, desdubrí tantas cosas... En primer lugar, a disfrutar de un reto, a saborearlo en los buenos y en los malos momentos, e incluso si fracasas en tu proposito. También es necesario asumir retos a medida, porque si el bordillo es tan estrecho como para ponernoslo muy complicado, no nos saldrá nada y nos desanimaremos. Solo poco a poco iremos marcando y estableciendo nuevos límites. Eso no quiere decir que no podamos ser radicales en lo que consideremos necesario cambiar o hacer, con nosotros mismos o con lo que nos rodea. Se trata de construir propositos, intenciones, proyectos para lograr algo, y eso a veces solo sale bien sin precipitarse, y sobre todo sin querer hacerlo todo de golpe. Tampoco se trata de de minusvalorar nuestras posibilidades y de creer que no podremos caminar por ese bordillo, porque es importante cambiar asumiéndolo como un reto. Si no es así, si el bordillo es tan ancho que no implica ninguna complicación caminar sobre él, no tendremos la suficiente motivación. Por eso debe de ser un reto a medida, que no nos sobrepase, pero sabiendo que no tiene porque marcarnos un ímite necesariamente. También es necesario saber cuanto tiempo queremos dedicarle, cuanto merece la pena jugar a mantener el equilibrio; elegir como podemos caminar sobre él, a que ritmo; aprendiendo cuando caemos. Levantándonos. Y sobre todo sabiendo que hay MUCHOS bordillos, y que si no nos convence caminar sobre alguno, siempre podemos inventar el nuestro. Esto, es vivir.
lunes, 20 de enero de 2014
Lady Labyrinth II
Duermes, y las ramas de tus cabellos
enredan la noche en tus hombros.
Respiras, dejando escapar el aliento
entre la flor rosa de tus labios.
Sueñas, y la ternura de tu piel
destila el sueño de una mujer de ensueño.
enredan la noche en tus hombros.
Respiras, dejando escapar el aliento
entre la flor rosa de tus labios.
Sueñas, y la ternura de tu piel
destila el sueño de una mujer de ensueño.
miércoles, 1 de enero de 2014
MÚSICA, con mayúsculas. I
Con el comienzo de 2014, me gustaría inagurar una especie de nueva sección en el blog. Sin hacerlo sistemáticamente cada x tiempo, de vez en cuando iré publicando entradas bajo el título "MÚSICA, con mayúsculas" Se trata de compartir distintas canciones, grupos y épocas, que -al menos para mí- son la máxima expresión de lo que puede llegar a significar la música. Asi que, a modo de concierto de año nuevo,
¡Alasdair Fraser y Natalie Haas!
disfrutadlo... =)
jueves, 26 de diciembre de 2013
El aliento de Clio
En el devenir de los siglos
extiende Clio su aliento
confuso, caótico y complejo;
la historia, las historias;
de pueblos y civilizaciones
esparcidas a lo largo del globo,
insignificantes en el espacio y en el tiempo
que inventan los hombres.
El recuerdo de ruinas, del pensamiento
apenas recuperado o extinto por siempre,
un dibujo borroso
de las huellas del sapiens
cuanto más nos asomamos hacia atrás.
Desde los más extensos imperios,
hasta remotas tribus casi desconocidas,
orbitan años y años de mundos
solo intuibles por los contemporaneos,
atrincherados muchos en el siglo XXI.
En el camino hacia nuestra época,
el impredecible aliento de Clio
se respira más rápido, acelerando a los humanos
en una carrera de máquinas y dinero.
Nace un nuevo mundo
forjado en hierro, sangre y vapor;
que muta, muta veloz
por impulsos eléctricos y monetarios.
Carrera de incógnitas ¿hacia donde?,
el temor de la velocidad
no parece asustar
a la soberbia especie, y Clio,
algo cansada quizás, dejé
descansar el aliento que respira
sobre mujeres y hombres.
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