viernes, 25 de julio de 2014

Los últimos Buendía.

En aquel Macondo olvidado hasta por los pájaros, donde el polvo y el calor se habían hecho tan tenaces que costaba trabajo respirar, recluidos por la soledad del amor en una casa donde era casi imposible dormir por el estruendo de las hormigas coloradas, Aureliano y Amaranta Úrsula eran los únicos seres felices, y los más felices sobre la tierra.

                                                                                           Cien años de soledad, Gabriel García Marquez.

viernes, 20 de junio de 2014

Le chat du rabbin


   Le chat du rabbin (El gato del rabino en su traducción al español) es una película que me descubrió una amiga en Francia hace algún tiempo y a la que creo merece la pena dedicarle una breve reseña en el blog. Basada en un comic y con una estética muy cercana al dibujo, nos presenta la historia de toda una serie de personajes de distintas culturas que emprenderán una extraña aventura por África en las que siempre estará presente alguien muy especial: el gato del rabino, que adquirirá la capacidad de hablar al comerse el loro de su amo. Le chat du rabbin es una película cargada de críticas y es también reflejo de una rara pero necesaria convivencia entre personas muy distintas que a lo largo de la trama se irán descubriendo a si mismas y a los demás. No he encontrado el trailer subtitulado, pero dejo un enlace para quien quiera disfrutarla con subtitulos en español:

http://www.peliculaschingonas.org/2012/09/ver-le-chat-du-rabbin-2011-online.html

¡No os la perdais! ;)

domingo, 18 de mayo de 2014

De como necesitamos de la historia para entender la tendencia al aborregamiento

   "- ¡Negro, negro de mierda! ¡Que nos estás quitando el pan a los españoles!"
   La señora que gritaba esta consigna tan pasionalmente a las 8 de la mañana hace unos días tuvo que despertar a muchos de los que aquel sábado, aún dormían placidamente a esa hora. Yo ya estaba levantado, y pude seguir desde la ventana del salón todos y cada uno de los improperios que la señora de la verdulería de la esquina le lanzaba a voces a un inmigrante como si le fuera la vida en ello. Sentí una gran vergüenza ajena y una rabia profunda, pero rato después, conforme pensaba en lo sucedido, sentí sobre todo tristeza; la tristeza de un país que no levanta cabeza, y en el que la incultura es la principal causante de escenas como esta. Los de abajo contra los de abajo, ciegos de televisión y futbol, enfrentados en lo absurdo porque no conocen ni su historia ni la de los demás. Tal vez en situaciones como las que vi desde mi ventana la semana pasada, es cuando más pienso en la necesidad tan imperiosa que tiene esta sociedad de conocer los procesos históricos que la afectan. Hay quienes piensan que la historia es aprender fechas y acontecimientos para después vomitarlas en un papel y olvidarlas, y muy posiblemente sea esta concepción la que ha tenido la culpa de que la ciudadanía la desconozca profundamente. Incluso en la universidad, el templo cultural del mundo occidental contemporáneo, no se ha tratado convinientemente acerca del conocimeinto de aquellos procesos históricos que nos podría ayudar a ofrecer posibles explicaciones de por qué esa señora dijo lo que dijo. Siempre nos mencionan esa famosa frase de Cicerón: "Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla" Pues lo cierto es que incluso en la universidad, estamos olvidando pedacitos muy importantes.

domingo, 13 de abril de 2014

Vuelta al aula 14

   Cuando entré al aula 14 no pude evitar recordar el primer día en aquella clase. Me vi a mi mismo en 2009, conociendo a los que poco después serían mis primeros amigos de la carrera, tomando apuntes con aquel profesor de historia antigua tan personaje, y sobre todo emocionado ante la perspectiva de un comienzo que parecía prometedor. No me arrepiento de haber elegido el camino que elegí en 2009. Estudiar historia ha sido una muy buena experiencia que espero que algún día me permita dedicarme profesionalmente aunque sea de manera indirecta a algo relacionado con la misma. Y eso pese a las malas experiencias que haya podido tener en la carrera, que viendolas en retrospectiva han sido incluso positivas. Hoy día, volvería a estudiar lo mismo y volvería a lanzarme a esa aventura. Si alguna duda había de que he estado estos últimos cinco años en mi lugar, me basta con recordar las palabras de otro gran profesor que casi sin querer nos dijo ese último día en el aula 14. A él, y a todos los que algo me han aportado, creo que debo dedicarles un espacio en la memoria, y sobre todo si algún día tengo que poner en práctica algo de lo que me enseñaron o simplemente evitar reproducir ciertas actitudes o métodos a la hora de trabajar con la historia que no me gustaron. Creo que no solo he aprendido de las experiencias positivas, también de las negativas. Y dicho esto me voy a leer y dormir =)

miércoles, 26 de marzo de 2014

MÚSICA, con mayúsculas. II

Mike Olfield es quizás uno de los mejores compositores del siglo XX. Su música hace viajar a quien la escucha por escenarios de lo más variopintos, y desde luego, no deja indiderente. Este concierto de Tubular Bells II es de sus obras más conocidas, y merece escucharse entero y tranquilamente; mientras se lee o se descansa... Hay colores para todos los gustos, pero entre las obras de Mike Olfield suele haber de todo un poco, asi que es raro no encontrar algo que nos agrade de la  mano de esos solos de guitarra tan característicos del músico. Asi que sin más... ¡El concierto



miércoles, 12 de marzo de 2014

Domingo dulce...

No olvidaré como aquella sonrisa colgaba de tus labios esa tarde fabricada para nosotros. La música acompañaba nuestros pasos, y nuestras miradas esquivas eran seguidas de alguna risa nerviosa. Y supo tan bien, cuando se rompió el cerco, sabías tan bien cuando te probé... Y eso que me repetí las normas de autocontrol un millón de veces antes de encontrar el marrón de tus ojos mirándome tras tus gafas cuando me saludaste. Pero era TAN difícil permanecer inmune a ti... Tan difícil esquivar un roce de tu brazo. Granada era un paseo de artistas, enjambres de guiris aprovechando cada rayo de sol, una guitarra y un clarinete rasgando la tarde, un bosque que hablaba de nuestro silencio... Y nosotros... Nosotros jugabamos al escondite con el futuro mientras nos besábamos.


sábado, 8 de marzo de 2014

Memorias/reflexiones de un viaje que acuden a mi mente a medianoche no se por qué.

   A lo largo de aquel viaje camine sobre multitud de bordillos. Comenzó como una simple dirversión, como una manera de mi propio equilirbrio durante x tiempo. Y con esta soberana gilipollez, desdubrí tantas cosas... En primer lugar, a disfrutar de un reto, a saborearlo en los buenos y en los malos momentos, e incluso si fracasas en tu proposito. También es necesario asumir retos a medida, porque si el bordillo es tan estrecho como para ponernoslo muy complicado, no nos saldrá nada y nos desanimaremos. Solo poco a poco iremos marcando y estableciendo nuevos límites. Eso no quiere decir que no podamos ser radicales en lo que consideremos necesario cambiar o hacer, con nosotros mismos o con lo que nos rodea. Se trata de construir propositos, intenciones, proyectos para lograr algo, y eso a veces solo sale bien sin precipitarse, y sobre todo sin querer hacerlo todo de golpe. Tampoco se trata de de minusvalorar nuestras posibilidades y de creer que no podremos caminar por ese bordillo, porque es importante cambiar asumiéndolo como un reto. Si no es así, si el bordillo es tan ancho que no implica ninguna complicación caminar sobre él, no tendremos la suficiente motivación. Por eso debe de ser un reto a medida, que no nos sobrepase, pero sabiendo que no tiene porque marcarnos un ímite necesariamente. También es necesario saber cuanto tiempo queremos dedicarle, cuanto merece la pena jugar a mantener el equilibrio; elegir como podemos caminar sobre él, a que ritmo; aprendiendo cuando caemos. Levantándonos. Y sobre todo sabiendo que hay MUCHOS bordillos, y que si no nos convence caminar sobre alguno, siempre podemos inventar el nuestro. Esto, es vivir.