No he podido evitar compartirlo por aquí.
Sácame a bailar,
Róbame un beso,
Hazme el amor,
Dime que me quieres,
Hazme muecas estúpidas para sacarme una sonrisa,
Abrázame mientras duermo,
Pídeme que me quede cinco minutos más contigo en la cama,
Sorpréndeme con bombones de chocolate...
(Le digo a mi "amor" del futuro).
Enamorada del amor. Nostálgica. You know...
Mi comentario:
Como
persona poco machista (creo), pero a la vez romanticón, también os digo
a las mujeres que me saqueis a bailar (aunque no sepa muy bien, pero lo
importante es que me saqueis xD), que me robeis un beso (¡Siempre tengo
que robarlo yo!), que me hagais el amor (que siempre es cosa de dos Emoticono wink
), que me digais que me quereis (también me considero una persona
bastante sensiblona xD), que me hagais muecas estupidas para sacarme una
sonrisa (y yo os la saco o lo intento también Emoticono smile
), que me abraceis mientras duermo (eso es delicioso), que os quedeis
cinco minutos conmigo más en la cama y... Bueno, lo de los bombones me
parece tan moñas como empalagosos, pero podeis invitarme a una cerveza Emoticono smile
Dichas todas estas absurdeces/certezas; invito a reflexionar acerca de
un romanticismo igualitario y auténtico en el que la chica no sea la que
espera siempre y el tio no sea el que siempre tiene que ser el
recurrente, el ingenioso, el que sorprende; y llegado el caso, el
besante. Esta última situación me pone nervioso y no estaría mal que el
sujeto femenino tomara la iniciativa de vez en cuando en momentos como
estos. Perdón por el rollo xD
domingo, 31 de mayo de 2015
sábado, 30 de mayo de 2015
Absurdeces de género.
No se si reir o llorar cada vez que oigo cosas del estilo: "noche de tios" o "noche de chicas". ¿Hasta que punto tan absurdo nos encasillamos en nuestros roles de género? Para muchos; es difícil compartir determinadas circunstancias, situaciones o conversaciones con miembros del sexo contrario. Para entenderlo o al menos encontrar una explicación, creo que merece la pena reflexionar sobre ello."Cosas de mujeres" o "cosas de hombres". Es decir, ¿qué es lo que impide que ambos sexos se comuniquen sobre esas "cosas"? ¿Estamos admitiendo que hay temas tabú de los que está feo hablar con personas del sexo contrario? Es decir; ¿por qué hay chicas que no son capaces de hablar de un detalle escabroso de la regla con un tío? ¿O por qué un chico se mostraría reticente a hablar sobre el tamaño de su pene a una chica? Pues os voy a contar un secreto: Por encima de la dicotomía entre lo masculino-femenino están las personas; y valores como la empatía o la confianza con x persona no dependen del sexo. O al menos no deberían. Más nos vale preguntarnos sobre que papel juega la construcción de los roles de género con los que nos bombardean desde que somos pequeños. Por desgracia, determinan más actitudes de las que creemos, y estas son solo un ejemplo. ¿Es que nadie se da cuenta de que dos mitades de la población están desaprovechando la oportunidad de enriquecerse la una a la otra aislándose entre si? Yo personalmente me niego a encasillarme. Tengo mucho que aprender, compartir y vivir con las personas para perderme esa mitad. Hombres y mujeres tienen mucho que aportarme siempre que merezcan la pena.
sábado, 25 de abril de 2015
Marca España II
Me sorprende la desfachatez con la que caminais por la vida, al igual que me sorprenden quienes os votan. No se si lo hacen por miedo, por ignorancia o porque se sienten de los "vuestros". Os veo con esos aires de superioridad, con esas palabras cargadas de hipocresía en los labios; y no veo sino lo decrépito de la vida política de España. Mentís como respiráis, con una facilidad pasmosa; casi con una sonrisa compra-votos. Y cuando no, no decís nada más que gilipolleces. Pero os sentis cómodos en esa mafía a la que llamais gobierno, y no vais a iros tan facilmente. Solo espero que este país despierte y que viva para veros fuera de la vida pública y de las instituciones. Pero no os vais a ir porque si. Eso implica que el pueblo os eche, y espero que algún día tenga el valor de hacerlo.
De aquellos barros estos lodos...
viernes, 24 de abril de 2015
Nantes à minuit.
Los caminos se cruzan,
el vino confunde,
la nuit a melangé
tout ce qui m'entoure,
même le langues.
Le vélo a traversé Nantes
comme un couteau
dans un mur d'obscurité.
Lo recuerdo,
como si fuera hace
cinco minutos...
La nuit, la pluie,
les ombres;
moi et l'eau
sur mon visage.
Ils. Le vin. Nantes et moi.
el vino confunde,
la nuit a melangé
tout ce qui m'entoure,
même le langues.
Le vélo a traversé Nantes
comme un couteau
dans un mur d'obscurité.
Lo recuerdo,
como si fuera hace
cinco minutos...
La nuit, la pluie,
les ombres;
moi et l'eau
sur mon visage.
Ils. Le vin. Nantes et moi.
jueves, 23 de abril de 2015
Noche en el Alexis.
La música trazó un arco imposible en sus caderas. De vez en cuando ocultaba su sonrisa tras una botella de cerveza, y sus ojos echaban chispas. Cuando no, los cerraba, y sacudía la cabeza al son de la música. Vestía oscuro, negro creo recodar. Nunca he sido muy observador, y si muy olvidadizo por desgracia. Lástima que no quedara ninguna foto de aquella noche en el Alexis, lástima que no haya un último baile esta noche. Aquí, ahora. Aunque bien es cierto que ese bar de carretera sigue abierto, y que esta no es la última noche de mi vida...
viernes, 10 de abril de 2015
Marea alta
Soñaba despierta que los rayos pálidos de la luna se le enganchaban en el pelo, y que el amanecer de Selene era también el suyo. Se asomó a la ventana. Desde el jardín, el olor a tierra mojada trepaba por la hiedra de la fachada. La brisa de un mar dormido agitaba suavemente las cortinas mientras la claridad de la tarde moría en las estrellas. Al pie de la montaña, los fulgores de la vida en la ciudad encontraban su espejo en la marea alta; y más allá las luces y las sombras de la noche naciente mecían las embarcaciones.
Soñaba despierta que era una nube que envolvía al astro y que luego se dejaba caer hasta el horizonte. En la superficie se convertiría en niebla para, en forma de vapor de agua, reptar desde la playa hasta las casas. Penetraría en las calles difuminando los destellos eléctricos cuando abrazara a las farolas. En el imperio del rumor de los barcos, de los gatos maullando en solares abandonados y de las tabernas de marineros borrachos, se convertiría en una más. Vagaría por esas calles llenas de charcos y olor a grasa para descubrir en algún reflejo que su rostro era el de la misma Selene escapando a la tierra en forma humana.
viernes, 3 de abril de 2015
Pese a mis agobios por los estudios y la universidad, he tenido -como siempre- la ocasión de sentirme libre, de respirar tranquilo, de aprender a desconectar contemplando un amanecer incendiando la mañana desde un autobús en el que viajábamos yo y yo mismo. En esos momentos, en mis pensamientos solo cabía esa imagen; la de la aurora empañando mi soledad. Una soledad de la que cada día aprendo más y con la que convivo bien cuando toca.
Amaneciendo en algún lugar entre Cáceres y Plasencia
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