jueves, 26 de noviembre de 2015

En un rincon de Castilla.


 
En cada muro, la piedra
tenía marcada las cicatrices de los siglos.
En cada esquina había
una sombra del pasado
que acompañaba
mis pasos forasteros.
Allí la esencia de las cosas
casi podía bailar
conmigo al compás
de un extraño silencio.
Castilla envuelta
en su inmensidad
dibuja horizontes infinitos,
juega a alargar sus amaneceres
y atardeceres lánguidos
en la soledad de sus campos.
La ausencia es un encuentro
en esta tierra que huele
a otro tiempo.

domingo, 8 de noviembre de 2015

La dama de Elche.

Llevaba el alba
en la mochila
y el recuerdo de tu mirada
rivalizando con el otoño.
Llamaste a la puerta
sin hacer mucho ruido,
y allí estabas;
en medio de aquel viaje absurdo,
bajo la lluvia.
Luego entraste.

miércoles, 28 de octubre de 2015

El circo.

¡Que la vida es muy corta
para que la estéis jodiendo,
que miréis al final de vuestro túnel
y os quedéis con vuestra luz!
Aquí se venden promesas
envueltas en papel de regalo
y baratijas en forma
forma de bloques de cemento.
Aquí la palabra ablanda el
oído de los sordos
y los sueños no son nada más que niebla
suspendida en el vacío.
Vuestro rancio abolengo
cabalga por un callejón sin salida
al que se ciñen
vuestros valores de mierda.
Yo os invito
a no votaros,
a que os creáis lo estúpida
que es realmente vuestra sonrisa.

lunes, 19 de octubre de 2015

Aún a riesgo de que parezca un lamento
escribo invocando un abrazo improvisado,
o de que me describan en cuatro lineas
sin guardar la ropa.
La guardia continua en soledad
y hace la vista gorda
en una estación
por donde pasan trenes sin parada.
Una señal,
aunque sea solo un amago de brisa
que traiga el despertar
de lo que era otra vida.


sábado, 10 de octubre de 2015

Desajuste

Hablando de desfase,
del desfase de esperar
un cruce de circunstancias en tu boca,
del de tus piernas formando
una escalera al cielo,
de tu sonrisa bifurcando
la razón.
Y dejar que tu pulso acelere
un estallido en las sombras...
Pero un momento,
me he perdido.
Volvamos al principio.

jueves, 24 de septiembre de 2015

En la estación de Chamartín.

   Una lusófona despistada se acerca al guardia de la consigna para preguntarle como va la cosa.
   - No la entiendo ni torta, señora -alcanza a decir el castizo securata.
   La lusófona, despistada ante la elocuencia de su interlocutor, se marcha diciendo:
   - Muito obrigada, muy amable...

Espero que al menos el señor entendiera eso...

lunes, 21 de septiembre de 2015

Una vez más...

El amanecer empieza a dibujar
una tierra que ya queda atrás...
Mis circunstancias y yo,
facturadas en turista,
vuelan ya hacia Castilla
empujadas por un suspiro
del viento de poniente.
Atrás queda, taciturna,
la ciudad de las palmeras;
y el horizonte se abre
al camino del tren.